Nosotros

Nuestra Residencia

Conoce nuestro hogar

En Residencia Hogar de Darío queremos mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia y de su familia, todo ello con un método de trabajo basado en una atención integral del residente y por otra parte ofrecer el necesario apoyo a las familias para posibilitar la permanencia adecuada de la persona en su entorno habitual.

Llevamos prestando servicios como centro residencial desde el año 1999 con licencia definitiva del gobierno de Aragón nº380. Nos situamos en la Calle Rio Ésera nº9 en el barrio de la Almozara (Zaragoza). El centro se ubica en un edificio de una sola planta de 950 m2 sin barreras arquitectónicas, contamos con un patio interior y estamos rodeados por unos porches peatonales.

Equipo Profesional
Calidez y comodidad
En zaragoza

Referentes en el barrio de la Almozara

Aspiramos a ser referente en el barrio de la Almozara por dar una atención excelente a lo largo de todo el proceso residencial. Por ello, apostamos por una adaptación continua para ofrecer, en todo momento, la mejor y más rápida atención a las demandas y necesidades de nuestros residentes. Intentamos promover y consolidar una organización socio-sanitaria de calidad con capacidad de adaptación y crecimiento, y que pueda dar respuesta a la necesidad de una atención adecuada a nuestros residentes.

La Residencia de mayores HOGAR DE DARIO S.A, dispone de plazas concertadas con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales tanto para residentes válidos y asistidos como para centro de día, en el ámbito del Acuerdo Marco “Plazas en centros residenciales para personas mayores en situación de dependencia en Aragón”.

El equipo multidisciplinar del Centro les podrá asesorar y orientar en las gestiones y trámites necesarios para acceder a las mismas.

Compromiso con la Calidad y Excelencia
Nuestra Residencia

Nuestro Objetivo Principal

Nuestro primer gran valor es el buen cuidado de las personas mayores, reconociendo la plena igualdad y dignidad de las personas beneficiarias de nuestra actividad, cualesquiera que sean sus condiciones físicas o sociales.

Revestimos el trato a las personas mayores con valores humanos y de convivencia, como la amabilidad, la cercanía y la comprensión, y tenemos como estímulos, un trabajo de calidad, la satisfacción del usuario y usuaria y la prestación a la sociedad de un servicio complementario con los servicios de carácter público en la materia.

Todo ello tratando de conseguir la optimización de nuestros recursos para tratar de obtener la mejora continua y la búsqueda de la excelencia.